martes, 5 de junio de 2012

¿No nos da verguenza?

La siguiente gráfica, que muestra el porcentaje de paro juvenil en los paises de la OCDE justifica por si sola una revolución.  No hay nada que comentar.

jueves, 22 de septiembre de 2011

This Is An Emergency

Estoy en este momento trabajando un rato en mi MBA y con mi iPod sonando en modo "random" y, con una absoluta precisión al interpretar la realidad de hoy, ha escogido la canción de los Pigeon Detectives que lleva el mismo título que este post.

La espiral en la que estamos desde principios de agosto no hace más que acelerarse, y no sé qué es lo que deja un poso más amargo, si la sucesión de malas noticias (el caos en las bolsas por la interpretación de la nueva política de deuda americana, los avisos cada vez más fuertes sobre la mala situación de la banca europea y la necesidad acuciante de limpiar balance y capitalizarlos, las noticias constantemente negativas sobre la actividad, etc.) o la sensación de alarma, negatividad y miedo que nos encontramos todos en nuestras conversaciones diarias con nuestros amigos y colegas.

La situación de nuestro sector bancario no ha hecho más que empeorar en los últimos meses (ausencia de financiación, cierre de mercados, desapalancamiento general, carencia de proyectos de inversión, refinanciaciones que ya no aguantan más...), y la constatación de que nuestros activos cada vez están más necrosados (como decía un admirado viejo colega, ya jubilado) nos lleva a la certeza de que algo importante va a pasar, que alguien va a pegar el puñetazo en la mesa y que unos cuantos miles de puestos de trabajo (¿50.000, un tercio de los actuales?) se van a volatilizar, al igual que el valor de los suelos o edificios en construcción que sirven de garantía colateral a nuestra enorme cartera de créditos lo está haciendo día a día, hasta llegar a cero...

Quien va a ganar aquí, no lo se; sólo se que se ha pasado ya el tiempo de la indecisión, del esperar y ver, de los vendemantas y aprovechados que han infectado nuestras estructuras de mando y que no son capaces de reconocer una realidad distinta, radicalmente diferente a todo lo conocido en estos últimos 50 años: sin ideas, anteponiendo los intereses personales a los de la sociedad o los empleados que diriges no llegaremos nunca a ningún puerto seguro.

Es tiempo de ponerse a cubierto, de seguir luchando para esperar lo mejor pero prepararse para lo peor: This is an emergency.

martes, 5 de julio de 2011

Sinceridad Alemana

Una gema oculta en Der Spiegel International: el pasado 1 de julio publicaban el artículo Greek-Style Austerity Would Be Hell for Germans en el que reconocen abiertamente su facilidad para exigir austeridad a los demás y la imposibilidad de aplicar en su propio país un ajuste similar al exigido a los griegos, en proporción a sus PIBs.

El artículo es claro y sincero, y merece una leída, pues da una idea de la gravedad de las medidas exigidas y de la imposibilidad de que puedan llevarse a cabo sin destrozar el tejido social griego.

Cada vez tengo más claro que, o se llega a la unión fiscal y se reparte el coste del ajuste entre todos los países del euro o Grecia (y vaya usted a saber cuántos países más) están abocados al default a medio plazo.

lunes, 4 de julio de 2011

Mas sobre banca española

La reestructuración de nuestro sector financiero continúa avanzando sin muchas prisas, con la salida a cotizar de CaixaBank la semana pasada y las opvs de Bankia y Banca Cívica en la calle, en espera de ver cómo se define la demanda y que precio finalmente se va a marcar, precio que, con toda seguridad, será de saldo, pues se barajan descuentos superiores al 50% del valor en libros.

Este fin de semana en El País Negocios han publicado un especial sobre la situación de las cajas en el que, entre otros buenos artículos, destaca una columna de Tano Santos, colaborador habitual del blog de Fedea Nada es Gratis, que se puede leer aquí, y del que destaco su párrafo final, que comparto al 100%, y que dice así:

La crisis bancaria aún no ha terminado. Queda el desapalancamiento de nuestro sistema financiero, completamente sobredimensionado como consecuencia de la burbuja inmobiliaria. Como no ha habido ni una sola quiebra y, por tanto, ni una sola quita, el desapalancamiento procederá mediante el lento proceso de generación de recursos propios y aprovisionamiento con los que absorber las pérdidas. El problema, por supuesto, es que las posibilidades de generación de recursos propios para las entidades puramente nacionales en una economía deprimida van a ser muy limitadas, y ello augura otro tipo de crisis que, sin ser el drama vivido durante los últimos meses, será una tragedia sostenida y silenciosa.

Toda una declaración de principios que, todos los que conocemos el sector desde dentro, no podemos por menos que compartir. Con el país en recesión y paralizado, con la inversión en descenso y muchas reestructuraciones cerradas en falso, con la remuneración del pasivo alcanzando límites absurdos, llevándonos derechitos al matadero y destrozando nuestros márgenes financieros, no hay que ser muy listo para ver que el sector tiene que tener una próxima y tajante nueva revolución.

domingo, 5 de junio de 2011

Sobre el futuro de Europa

En el País Negocios de hoy aparece, en un discreto segundo plano como continuación de la historia de portada, una entrevista con el economista Belga Paul de Grauve, asesor de la Comisión Europea, que contiene las ideas más claras que he leído sobre la crisis de la deuda Griega y el futuro del Euro; me permito el lujo de trascribirla íntegramente, y se puede leer aquí; por cierto, la entrevista la realiza el gran periodista económico Claudi Pérez.

ENTREVISTA: Primer plano PAUL DE GRAUWE Economista y asesor de la Comisión Europea
"La crisis tiene solución; Berlín la complica"

Brillante economista y observador de la eurozona y sus desvelos, el profesor Paul De Grauwe (Ukkel, Bélgica, 1946) carga contra los errores de bulto de Europa, y en particular de Alemania, en la gestión de la crisis, de la que salva un nombre: Jean-Claude Trichet. De Grauwe atiende a EL PAÍS en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y deja en el periodista la sensación de haber escuchado uno de los discursos más sensatos sobre la historia interminable de la crisis europea.

Pregunta. ¿A qué atribuye el estigma que se asocia a las reestructuraciones de deuda?

Respuesta. Ese es un tabú en muchos países avanzados y en el BCE, a pesar de las experiencias de los años noventa en América Latina y Asia, o precisamente por eso: se relaciona con países del Segundo o del Tercer Mundo. Pero en el caso de Grecia es inevitable: el país no puede pagar. Simplemente no puede. Es imposible.

P. ¿A qué espera la eurozona?

R. No sé, pero esperar y ver solo complica las cosas. Va a haber reestructuración, y hay fórmulas para minimizar su impacto: hay problemas por el efecto dominó en otros países y por las pérdidas en la banca.

P. ¿Cómo evitarlos?

R. El mecanismo de rescate (EFSF) debería emitir eurobonos y canjearlos por deuda griega con una quita similar a la que ya se ve en el mercado. Una reestructuración ordenada consiste en idear fórmulas para que la banca pueda amortiguar el golpe y para que los países más solventes no salgan perjudicados. En fin: hay que dar de una vez una solución definitiva. A la vista del fracaso de los rescates, Europa no puede seguir a base de parches. Si después de unas elecciones en Finlandia o en cualquier lado alguien decide retirar su apoyo, vendrán más problemas. La solución es el eurobono.

P. Pues va a tener que convencer de eso a Alemania.

R. Desgraciadamente, esta fórmula es inaceptable para Alemania, para Holanda y para otros países. La sola idea de los eurobonos causa escalofríos en Berlín.

P. Otro tabú.

R. La eurozona está plagada de tabúes, pero hay un problema mayor: la inconsistencia de Alemania. Berlín quiere que el sector privado pague parte de la factura desde 2013 y a la vez rechaza una reestructuración inevitable. La crisis tiene solución, pero Alemania parece empeñada en hacerlo difícil: genera incertidumbre, enciende la mecha del contagio con declaraciones desafortunadas.

P. ¿Ve un problema político?

R. Hay una crisis económica en la eurozona; peor aún es la crisis política, la incapacidad de tomar decisiones útiles. Eso es achacable a los líderes. A Alemania. Berlín cuenta una historia tramposa: la de los países pecadores. Tal vez valga para Grecia, pero hace mucho daño a la UE.

P. ¿Qué opina de la oleada de austeridad que recorre Europa?

R. La presión del norte para imponerla, para penalizar a algunos países, traerá consecuencias. La historia muestra que no es lo más inteligente ponerse a recortar el déficit drásticamente en plena recesión. Esa idea de que un sur plagado de pecadores tiene que recibir castigo es una bomba. Es evidente que Grecia tiene que cambiar, que hay que pagar impuestos, que no se puede engañar a Europa. Pero no hay que rebasar algunos límites. Es peligroso.

P. ¿Obligar a Grecia a privatizar es la receta adecuada?

R. Es un error. Vender activos ahora a unos precios de miseria no va a solucionar el déficit y más adelante restará unos ingresos preciosos.

P. ¿Qué le sugiere que algunos países estén atacando al BCE?

R. El BCE ha hecho un estupendo trabajo. Ha sostenido el sistema financiero, a los países con problemas. Trichet se enfrentó a Alemania con la compra de deuda: salvó el euro. Pero las cosas han cambiado. Esa forma histérica de alertar sobre un segundo Lehman Brothers en caso de que Grecia reestructure está desestabilizando los mercados. Son declaraciones irresponsables: Grecia no puede pagar.

P. ¿Y Portugal e Irlanda?

R. De alguna manera, al entrar en una unión monetaria y perder el control sobre el tipo de cambio, la deuda se hace más vulnerable: algunos países europeos se han visto degradados al estatus de economías emergentes. En ese estadio están esos dos países que ahora llaman periféricos. Tienen posibilidades de salir del pozo, pero no con tipos de interés como los que paga su deuda ahora mismo.

P. ¿Y España?

R. Esta no es una crisis española: es una crisis de la eurozona. España tiene su responsabilidad, pero a la vez es víctima de las decisiones de otros: antes y después de la crisis. Si Europa no está dispuesta a ayudar a España (dando de una vez por todas señales claras), va a ser difícil que la crisis deje de sobrevolar Madrid. España ha hecho muchas cosas para evitar un rescate, pero depende de lo que ocurra con Grecia, Irlanda y Portugal, con el nerviosismo de los mercados, con la posibilidad de que vuelvan ciertos movimientos irracionales. Berlín debería tener claro que España es una suerte de línea roja para Europa que no se puede traspasar. -


Como puede verse, alto, claro y contundente.

viernes, 25 de febrero de 2011

Corre, corre, que te pillo

Estamos tan acostumbrados a tragar quina con la situación actual que un detalle que debería pasar casi desapercibido hace de gota que colma el vaso y desata todo el cabreo ciudadano general. Hemos aprendido a convivir con cuatro millones y medio de parados, a pagar en impuestos casi un 50 por ciento de nuestros ingresos (echad las cuentas: renta, IVA, IBI, etc) y a soportar unos servicios públicos penosos sin pestañear, pero, por ejemplo, cuando se ha prohibido fumar en los bares definitivamente casi se monta una revolución civil.

Hoy media España está perpleja con la inocentada que nos ha gastado Rubalcaba diciendo que bajaban el límite de velocidad de 120 a 110 kilómetros por hora en autopistas y autovías para ahorrar carburante. Resulta que llevamos 20 años construyendo la mejor red de carreteras de occidente (sin ironía, es verdad) y ahora nos bajan el límite máximo. Tenemos unos coches con los que no podíamos ni soñar hace 10 años, prodigios mecánicos y electrónicos con todos los avances de seguridad imaginables, y nos obligan a ir a velocidades inferiores a las que mi padre circulaba camino de Javea en los años 70 con su 124.

Cuando todo el mundo pensaba que el límite de velocidad se iba a subir a 140 en nuestras flamantes autovías, igualándonos a lgunos países avanzados de Europa, para poder aprovechar los fantásticos motores de nuestros Mercedes, BMWs, Audis y Volvos, comprados con la ampliación de nuestra hipoteca no hace tanto tiempo, resulta que el gobierno, siempre pendiente del bien común, baja la velocidad máxima para rebajar nuestra factura energética.

No es admisible que el gobierno dé ese motivo para lo que ha hecho: que baje la velocidad máxima para que los pobres contribuyentes gasten menos y que no reduzca el parque móvil oficial, optimice el uso de sus aviones o no potencie la energía nuclear para reducir el gasto de gas de los ciclos combinados expone claramente la trampa del argumento.

Es otra intromisión más en decisiones particulares. Si se decide ir a 120 y el conductor lo quiere pagar no tiene sentido que el gobierno le obligue a ir más lento si no corre peligro su seguridad o la de los demás. El motivo es otro, claramente recaudatorio, y en las próximas semanas lo veremos, ya deben estar calibrando los radares.

Por favor, que acierten aunque sea una vez, que rectifiquen y retiren la norma, y nos dejen gastar el poco dinero que nos dejan manejar en lo que queramos, que estamos hartos de que nos digan lo que tenemos que hacer y que nos engañen con los motivos.

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Esta cambiando la cosa?

Dos noticias en la misma linea aparecieron ayer en la prensa; Ángel Laborda en El País Negocios comentaba el cambio en la tendencia del PIB y un resultado mejor de lo esperado en su habitual comentario de coyuntura dominical (El sector exterior sostiene la economía española) y ¡sorpresa! Ambrose Evans-Pritchard en el Telegraph escribía una loa al sector exportador y a la tecnología española (Vibrant exports will save Spain, and perhaps the euro), llegando incluso a la conclusión de que España no se va a ver arrastrada tras el rescate portugués (cada vez, parece, más cercano).

Como el mismo dice, maybe too much Rioja, pero creo que no le falta razón: estamos haciendo los deberes.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Caballos Irlandeses

En Der Spiegel hoy he leido una noticia triste y asombrosa; hay ahora en Irlanda 20.000 caballos abandonados vagando por sus campos, carreteras y calles. En la época boyante, como símbolo de estatus de una nación que adora los caballos, muchos particulares, sobre todo de clase media, compraron caballos o invirtieron en la compra de sementales y pura sangres para dedicarlos a las carreras, muy arraigadas en las costumbres del país. Ahora, el mantenimiento veterinario y la alimentación no pueden asumirse por muchos de los antiguos propietarios, que no se pueden permitir siquiera la inyección letal que, por trescientos euros, daría descanso al animal que en su momento fue el escaparate de la prosperidad de su amo. Aunque es incomprensible para cualquiera que haya convivido con un animal, para ellos es más fácil abandonarlos.

Llega el invierno, y muchos de los animales, malnutridos, heridos y cansados, no sobrevivirán. Pensar en la triste mirada inteligente de un caballo enfermo y abandonado, es desolador, y extender ese pensamiento a esos 20.000 pobres animales es aún peor: es una oscura alegoría de la locura general de hace unos años, un deprimente daño colateral de una época absurda y descentrada.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Vencimientos (a porrillo) en 2011

Como ya comentaba en mi entrada del martes 9 de noviembre, cada vez veo más necesario seguir la información que proporcionan los medios alemanes para entender mejor la situación europea. Para salvar el importante handicap del idioma, hay que recurrir a las ediciones internacionales; en esta onda, la edición en inglés de Der Spiegel vale su peso en oro, y sus entrevistas y reportajes sobre la situación europea, la opinión de sus economistas y políticos y sus análisis son insuperables.

En esta línea, hoy he visto un análisis gráfico sobre los vencimientos de la deuda actual de los PIIGS (ellos, como no son el FT, no nos llaman así), que da unos datos impactantes a simple vista, como el hecho de que, en 2011, los 5 países que componemos el acrónimo tenemos que renovar deuda por nada menos que ¡466.581 millones de euros! (si, lo has leído bien).
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En el gráfico de arriba se ven los vencimientos españoles, 128.312 millones, que son superados por los 264.601 millones de los italianos: para que luego digan que los tipos no tiene porqué subir, bofetadas va a haber para renovar vencimientos, sin contar con la nueva deuda que financiará nuestros elevados déficits (también viene el dato: 14,7% para Irlanda (este desactualizado, pues como ya se sabe rondará el 32% tras su rescate bancario), 12,2% para Grecia, 10,1% para nosotros, 8% para Portugal y 5,3% para Italia, casi na).

Los gráficos íntegros se pueden ver aqui.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Indicador de problemas

Leido en el FT de hoy: el precio de los credit default swaps puede marcar un punto de no retorno para la deuda española cuando, en el cds a 5 años, se alcancen los 600-650 puntos. Así lo cuentan en http://www.ft.com/cms/s/0/27543d1c-f27f-11df-a2f3-00144feab49a.html#axzz15a9TrdUB:

"The spread currently trades at 257bp. A recent note from Credit Suisse analysts warned that 650bp was the point at which Spain would lurch into a crisis. Mr Fonkenell says: “Six hundred basis points is the benchmark for me. It is the point of no return.”

“The Irish problem will be contained,” says Guillaume Fonkenell, chief investment officer at Pharo, one of Europe’s biggest and most successful macro funds, which specialises in trading on macroeconomic events and trends. “For us contagion is the issue . . . If the market loses confidence in Spain, then all bets are off. Spain is too big to bail.”

martes, 9 de noviembre de 2010

Loan to Valium

Estamos en visperas de una nueva reunión del G20 en Seul que, a primera vista, parece fundamental para el desarrollo de la crisis global en la que estamos. En los últimos meses hemos pasado por diversas fases, comenzando por una crisis financiera, que contagió a la economía real, pasando por la actual crisis fiscal tras la bajada de ingresos y los mayores gastos para estimular la actividad, y que ha derivado en una atonía aún mayor de la actividad económica y en una "guerra de divisas", originada por la pretensión de muchos países de estimular su actividad incrementando las exportaciones. Todo muy preguerra, estilo años treinta y tal.

Los únicos que parece que no estamos entrando en esos juegos somos los europeos, más machos que nadie, aunque realmente deberíamos decir los Alemanes, que son quienes de verdad imponen la política monetaria y cambiaria a toda europa, por mucho que suframos los países periféricos con un tipo de cambio fuerte y una política monetaria no muy expansiva que digamos.

Para política monetaria expansiva, la de los USA, que de aquí al verano que viene van a enchufar 600.000 millones de dólares en la llamada QE2, todo poderío y devaluación encubierta, que se fastidien los chinos por no querer ayudar apreciando el Renminbi.

Y, por otro lado, Geithner proponiendo limitaciones a los desequilibrios por cuenta corriente, un 4% máximo, como si fuera el déficit público. Esto ha generado una de las respuestas más graciosas que he leido en los últimos tiempos, con el ministro chino de economía diciéndole que no admite límites porque no estamos en tiempos de economías dirigidas: que esto lo diga un chino es buenísimo.

Claro, que para respuesta sincera la de Wolfgang Schäuble, ministro de finanzas álemán, que le contesta que ese tipo de limitaciones perjudican la competencia internacional, y que si las industrias USA son menos competitivas que las alemanas, es su problema. Todo un repasito, vaya, al que añade que los americanos llevan viviendo muchos años por encima de sus posibilidades: "the United States lived on borrowed money for too long, inflating its financial sector unnecessarily and neglecting its small and mid-sized industrial companies". Más claro el agua. La frase se recoge en una entrevista magnífica que he leído en Der Spiegel, y que confirma mi sospecha de que para saber que se cuece en europa hay que leer menos el Financial Times y más a los medios alemanes.

A todo esto, los pobres PIIGS continuamos penando, sobre todo Irlanda, que cada vez tiene una pinta más negra. Su sector financiero se ha hundido, y este paso va a llevarse al fondo a su salvavidas, es decir a papá estado. Es escalofriante lo que leí ayer en FT Alphaville, en el que claramente se dice (con argumentos) que Irlanda no se puede permitir rescatar a su sector financiero, y que el default es inevitable. La verdad que el déficit previsto del 33% no tiene igual en la historia contemporánea, y hay que tener en cuenta que esta cifra es la oficial, por lo que lo más probable es que llegue a ser superior.

Nosotros por ahora no estamos tan mal; aunque el spread con el Bund está cerca de las cifras que se macaron en julio, 206 pbs, no tienen nada que ver con los 553 pbs de Irlanda, o las cotizaciones de nuestros CDS: 269 pbs frente a los 596 de Irlanda. Portugal también está en otra atmósfera (448 y 460 pbs respectivamente).

Parece que los mercados están asimilando que las futuras reestructuraciones de deuda soberana obliguen a una quita a los acreedores, tal y como está defendiendo Merkel y comenta Schaüble en la entrevista de Der Spiegel antes citada. Esta posibilidad evidentemente eleva el coste de la financiación, ya que, hasta ahora, los tenedores de deuda no han perdido un céntimo, pero en un futuro cercano, además de alargar plazos se tendrá que admitir un cierto "corte de pelo".

Tengo un compañero que, erróneamente, cuando habla del ratio "Loan to Value", pronuncia "Loan to Valium": tal y como apunta el panorama, no sabe la razón que tiene, el tío.

jueves, 17 de junio de 2010

Ajuste Fiscal

No quiero dejar en el olvido el mejor análisis que he leido sobre la situación fiscal española; el pasado 1 de junio Jesús Fernández-Villaverde publicó en Nada es Gratis una entrada titulada La Desagradable Aritmética del Ajuste Fiscal, en la que desbroza todos los componentes del aumento del déficit público en España, y que merece ser releído a menudo, teniéndolo como referencia comparativa con el paso del tiempo.

Si alguien esta interesado, por favor, que no deje de leerlo en profundidad: da gusto que haya gente que, por amor al arte (económico), trabaje con esta precisión.

miércoles, 16 de junio de 2010

Donde estamos ahora

El ecosistema bancario se ha complicado en las últimas semanas, incluso en los últimos días, de una manera increible. Como todo el mundo sabe, los mercados financieros están cerrados a todas las entidades españolas, que han doblado en 8 meses su recurso al BCE, llegando al 16% de sus préstamos cuando la banca española supone el 11% del Eurosistema.

En mi querido Banco, por primera vez en mi vida, he oido como motivo para no aprobar una operación (50 millones de euros de nada) la falta de liquidez, con lo que tengo claro que la Banca y las Cajas están completamente paralizadas, pues en los tres años de crisis que llevamos más o menos nunca habíamos dejado de prestar a quien se lo merecía por ningún motivo.

El Banco de España continúa como DJ residente en la mayoría de las Entidades, y las perspectivas de ampliar provisiones, estrechar calendarios de dotación y reducir el valor de los activos no son nada halagüeñas.

Y, por si fuera poco, a los habituales sospechosos (constructores, inmobiliarios, etc.) hoy se les ha unido, en un movimiento extraño por lo inesperado, Mediapro, presentando un concurso inimaginable, motivado por el impago de los compromisos que con ella tenía el grupo Sogecable / Prisa. Este impago le lleva a un concurso voluntario y defensivo que, en mi opinión, puede arrastrar a la cabecera del grupo Imagina si no juegan bien sus cartas y, también, a la propia Sogecable, inmersa en el laberinto de su reestructuración y en la entrada de los nuevos socios americanos, y a todos los clubes de futbol que han vendido a Mediapro sus derechos de imagen y que dependen de los pagos de Mediapro para pagar sus fichajes, sueldos, etc.

Todo esto unido a los rumores de rescate europeo a nuestro país por la falta de financiación y a una reforma laboral que no contenta a nadie y que parece que no soluciona ninguno de nuestros problemas, al no propiciar el aumento de contrataciones. El Gobierno se ha vuelto a precipitar por sus propios intereses en un movimiento que le puede costar perder la votación de la ley en el Parlamento y precipitar su caida, cosa que, en el fondo, no nos vendría nada mal.

sábado, 15 de mayo de 2010

Esto va dando mucho miedo

Entre todo el torrente de noticias que hemos tenido esta semana, todas merecedoras de múltiples comentarios (planes de rescate de cientos de millones de euros, medidas de austeridad nunca vistas planteadas ¡por Zapatero! o vaivenes tambien nunca vistos en las cotizaciones de los valores de nuestro maltrecho Ibex, etc, etc), destacamos el dato de la evolución de la inflación conocido esta mañana. Frente a un dato del índice general en línea con lo esperado y con la evolución de meses anteriores, gracias a los precios del petroleo fundamentalmente, la inflación subyacente, la core inflation, nos ha dado el disgusto de romper la barrera del cero y entrar en territorio no explorado, con un -0,1% interanual, algo que jamás habíamos tenido.

La inflación subyacente recoge la tendencia del consumo de verdad; al excluir precios de energía y alimentos sin elaborar extrae los efectos que el petroleo, los alimentos básicos, etc. incluyen en el índice general, dando esa medida verdadera. En los años en los que la inflación era dificil de controlar, los buenos datos generales se veían deslucidos por el dato de la subyacente: ahora es al contrario. Cuando el fantasma de la deflación se desvanecía (según los medios de desorientación), aparece ahora la subyacente siguiendo su pertinaz carrera descendente, y nos da el disgusto, anunciándonos un futuro tristísimo al que también hay que añadirle recortes salariales, congelación de pensiones, descenso en la obra pública, más paro, menos crédito, bajada del precio de los activos, etc.

Nos va a costar muchísimo levantar cabeza, estamos en una situación que da mucho, pero que mucho, acojone.

sábado, 10 de abril de 2010

La peor gráfica posible - por ahora


Del Telegraph he bajado este nuevamente descriptivo gráfico de la evolución del número de parados en nuestro país, que es lo suficientemente impactante como para no tener nada más que comentar.
Evidentemente diría bastante más la gráfica de la evolución de la tasa de paro (parados sobre activos o sobre población en edad de trabajar), sobre todo teniendo en cuenta el importante aumento del número de trabajadores que en los años del boom inmobiliario y de inmigración hemos tenido.
No sé a donde demonios vamos a llegar, teniendo en cuenta que nuestro ajuste continúa en marcha, sobre todo cuando el exhausto sector público comience a replegarse.
Tantas tragedias personales sumadas una a una componen este gráfico; está claro que luestro gobierno tiene mucho que decir, pero sería injusto situar la culpa sólo en ese lado, cuando todas las partes que intervienen en la actividad económica de España tiene su parte de responsabilidad: no sé como no se nos cae a todos la cara de vergüenza al permitir la existencia de una curva así.

jueves, 8 de abril de 2010

Más gráficas divergentes

Continuando con nuestra serie anterior, aunque con un poco de retraso, hoy cuelgo otra gráfica aún más elocuente, si cabe, sobre la divergencia española con respecto a la media europea, en este caso en la evolución del crecimiento de la deuda de las familias y las empresas.

Impresionante ¿verdad? En 10 años las familias han doblado su endeudamiento con relación al PIB, y aún más las empresas, que han crecido un 125%. Aquí está la causa de todos nuestros problemas actuales y futuros: a ver como demonios somos capaces de volver a nuestra media histórica, la que comenzamos a abandonar de forma tan decidida en los prometedores años 2001 y 2002. Intentaremos ampliar este comentario en los próximos días: ahora a dormir, que ya es hora.

jueves, 11 de febrero de 2010

Y otra gráfica elocuente más

Para completar las tres gráficas de ayer, tomamos prestada de Krugman otra gráfica más, en este caso la divergencia entre los costes unitarios del trabajo entre España y Alemania desde el año 2000 hasta ahora, en la que se ve una vez más como los teutones se han dedicado a apretarse el cinturón y ganarnos terreno a los españoles, de forma que el factor trabajo ha crecido en su precio cerca de un 25% desde el año 2000 y los alemanes han bajado los costes unos 8 puntos, de forma que los precios relativos han crecido casi un 35%.

Para que luego digan que el euro nos ha venido bien. Hoy recomiendo también echar una lectura tranquila al artículo de Martin Wolf en el FT de ayer, en el que dice, manteniendo su tesis habitual, que los déficits de unos son los superávits de los otros, y que, al igual que Alemania se ha beneficiado del tirón de demanda de paises como España en los años de bonanza, ahora debe devolver el favor tirando del sector exterior de los pobres Pigs (o Piigs, como dice respetuosamente Garicano), que de otra forma se encaminan al desastre fiscal o a una depresión insoportable.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Tres gráficas bien elocuentes

Paul Krugman, siguiendo la moda de los últimos días que consiste en decir que la economía española es el principal problema europeo, y que puede llevar al derrumbamiento del euro, ha publicado un bien descriptivo post en su "Conscience of a Liberal" http://krugman.blogs.nytimes.com/2010/02/09/anatomy-of-a-euromess/, que es digno de lectura, y del que copiamos las tres siguientes gráficas:


En las que se comprueba de un simple vistazo (como nos gusta a nosotros) como han ido evolucionando en los años de la EMU diversos parámetros fundamentales para nuestras economías, demostrándose que lo que ha sido bueno para Alemania ha sido nefasto para España, y como, cuando aquí nos creíamos ricos y prósperos, los pobretones de Alemania ajustaban su sistema productivo (salarios y otras minucias) y nos iban comiendo poco a poco competitividad.
Y así nos va ahora; ¿cómo demonios recuperamos el tiempo perdido, con nuestro nivel de deuda, la caida de actividad, el paro, etc., cómo podemos ajustar sin devaluar, y sin un gobierno decidido a ponerse al frente de la tarea, explicarlo y aunar voluntades?

jueves, 31 de diciembre de 2009

Adios (por fin) 2009, hola (con prudencia) 2010

Por fin hemos llegado ya al último día de 2009. Montones de cosas han pasado, graves y menos graves; las bolsas se han recuperado llegando a niveles de las fechas previas al colapso de Lehman Bros., lo que hace que 2009 haya sido un buen año para los inversores. Sin embargo, en la economía real, es dificil encontrar un año peor en datos; PIB que será negativo en un entorno del 4%, inflación cero o posiblemente negativa, un déficit público que rondará el 7%, un déficit por cuenta corriente (en este caso, buena noticia) que está bajando un 50% interanual, llegando al 5% sobre el PIB y, lo peor de todo bajo cualquier punto de vista, por los dramas personales que engloba,unas cifras de paro insoportables, que doblan a todo el mundo civilizado y que pueden poner la situación social en unos niveles peligrosos en breve plazo.

El paso de año normalmente provoca algo de nostalgia, pero tal y como estamos ahora es un alivio. Personalmente, en mi terreno profesional, creo que hemos sorteado con acierto bastantes obstáculos que se nos habían plantado en mitad del camino a lo largo del año, y que nos esperan en 2010 importantes retos en el terreno de las refinanciaciones principalmente (vemos día a día como se están cayendo algunas realizadas no hace ni un año...), pero también en lo que se refiere a la financiación bancaria (captación de fondos, recurso al BCE, que va cerrando grifo), en el mantenimiento de márgenes (imposible a los tipos actuales, después de la bajada radical del euribor de 2009) y en la repetición o crecimiento de beneficio: el calendario de provisiones nos aprieta ya, recibiéndonos el día uno de enero con unas cifras de escándalo, a las que habrá que añadir (muchas) provisiones específicas y (creo que pocas) provisiones genéricas, en un año en que crecer en inversión va a ser prácticamente imposible por el negocio tradicional.

2010 debe ser el año de las fusiones. El componente político de la gestión de las Cajas ha resistido hasta el momento los envites del BdE, pero, a medida que conozcamos los resultados y las sorpresitas de 2009 este proceso se debe acelerar. Personalmente, creo que en 2010 también se deberá ir pensando en fusiones en la Banca mediana, y esto lo llevará de la mano, con mayor rapidez, la evolución real del negocio.

2010 va a ser un año crucial en el futuro y la ordenación del sector bancario, que debe ajustarse a la economía actual y a las perspectivas de futuro, tras un 2009 de resistencia, apaños y patadas a seguir. Va a ser apasionante, y espero personalmente que a final de año lo pueda contar como ahora, desde mi agotador puesto de trabajo en mi amado Banco.

A nivel superior, mi principal preocupación: la evolución de los paises periféricos del euro, los Pigs, el Club Med o como queramos llamarnos. La situación de Grecia es preocupante (buenísimo el artículo de Mark Gilbert en Bloomberg), la postura de los países centrales yo también creo que es claramente contraria a prestar ayuda a los que no hacen sus deberes, y el efecto contagio a otros paises (Portugal, Irlanda, nosotros) es patente. Otro tema apasionante a seguir.

MacroVistazo despide un 2009 no muy prolífico, consecuencia de mis cambios profesionales y geográficos (adios, mi querida Valencia) y también de mi habitual pereza y agotamiento profesional. No obstante, empiezo 2010 con ilusión, he registrado los dominios macrovistazo.com y macrovistazo.es, con el objetivo de hacer una página más seria, constante, informativa y clarificadora. Espero poder seguir adelante con este proyecto, y que tenga mucha menos macro y mucho más vistazo todavía.

Un saludo a mi único lector habitual, es decir, a mi mismo, y, si alguien más se anima, le deseo también un feliz, próspero y tranquilo 2010.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Aquí está la debt deflation


Seguimos con las gráficas dramáticas. Aquí está la evolución de la tasa de crecimiento del crédito al sector privado en España, desde 1963, nada menos. Esto es lo que yo llamo una pendiente negativa de verdad; comparadla con la subida del ahorro que incluíamos en nuestro anterior post.

Como se ve a simple vista, en las crisis de los ochenta y en la del 92-94, el crédito llegó casi a decrecer, pero milagrosamente se paró en cero, congelándose.

Ahora si que podemos aplicar lo de "esta vez es diferente", pero para mal: hemos tenido, por primera vez desde que hay estadística, cifras negativas en la tasa de crecimiento, y tal y como apunta la tendencia, la bajada va atardar en moderarse.

Esto es pura debt deflation; para que luego digan que no estamos en deflación. Ya he escrito otras veces que la forma de medir y difundir la tasa de inflación no es válida, pues no se tienen en cuenta los precios de los activos, fundamentalmente de un activo tan importante para las familias como la vivienda. En los años gloriosos crecíamos con inflación moderada, pero la vivienda crecia a tasas anuales imposibles, de la misma forma en que crecía el crédito. Ahora, el crédito privado se desploma, crece el ahorro y la vivienda baja, por ahora no tanto como debería, pero todo se andará.

Con esta tendencia, pronto será exagerada la reducción de endeudamiento privado y el crecimiento del ahorro, y sin crédito, sin transacciones, el precio de la vivienda caerá a plomo.

Cuando a la banca no le resulte tan barato financiar las viviendas que se está quedando, tendrá que venderlas al precio que sea; en ese momento, la vivienda recuperará los precios que nunca debió perder, los bancos podrán volver a prestar y el crédito repuntará.

Creo que esto lo veremos durante 2010 - estaremos atentos.