sábado, 10 de abril de 2010

La peor gráfica posible - por ahora


Del Telegraph he bajado este nuevamente descriptivo gráfico de la evolución del número de parados en nuestro país, que es lo suficientemente impactante como para no tener nada más que comentar.
Evidentemente diría bastante más la gráfica de la evolución de la tasa de paro (parados sobre activos o sobre población en edad de trabajar), sobre todo teniendo en cuenta el importante aumento del número de trabajadores que en los años del boom inmobiliario y de inmigración hemos tenido.
No sé a donde demonios vamos a llegar, teniendo en cuenta que nuestro ajuste continúa en marcha, sobre todo cuando el exhausto sector público comience a replegarse.
Tantas tragedias personales sumadas una a una componen este gráfico; está claro que luestro gobierno tiene mucho que decir, pero sería injusto situar la culpa sólo en ese lado, cuando todas las partes que intervienen en la actividad económica de España tiene su parte de responsabilidad: no sé como no se nos cae a todos la cara de vergüenza al permitir la existencia de una curva así.

jueves, 8 de abril de 2010

Más gráficas divergentes

Continuando con nuestra serie anterior, aunque con un poco de retraso, hoy cuelgo otra gráfica aún más elocuente, si cabe, sobre la divergencia española con respecto a la media europea, en este caso en la evolución del crecimiento de la deuda de las familias y las empresas.

Impresionante ¿verdad? En 10 años las familias han doblado su endeudamiento con relación al PIB, y aún más las empresas, que han crecido un 125%. Aquí está la causa de todos nuestros problemas actuales y futuros: a ver como demonios somos capaces de volver a nuestra media histórica, la que comenzamos a abandonar de forma tan decidida en los prometedores años 2001 y 2002. Intentaremos ampliar este comentario en los próximos días: ahora a dormir, que ya es hora.

jueves, 11 de febrero de 2010

Y otra gráfica elocuente más

Para completar las tres gráficas de ayer, tomamos prestada de Krugman otra gráfica más, en este caso la divergencia entre los costes unitarios del trabajo entre España y Alemania desde el año 2000 hasta ahora, en la que se ve una vez más como los teutones se han dedicado a apretarse el cinturón y ganarnos terreno a los españoles, de forma que el factor trabajo ha crecido en su precio cerca de un 25% desde el año 2000 y los alemanes han bajado los costes unos 8 puntos, de forma que los precios relativos han crecido casi un 35%.

Para que luego digan que el euro nos ha venido bien. Hoy recomiendo también echar una lectura tranquila al artículo de Martin Wolf en el FT de ayer, en el que dice, manteniendo su tesis habitual, que los déficits de unos son los superávits de los otros, y que, al igual que Alemania se ha beneficiado del tirón de demanda de paises como España en los años de bonanza, ahora debe devolver el favor tirando del sector exterior de los pobres Pigs (o Piigs, como dice respetuosamente Garicano), que de otra forma se encaminan al desastre fiscal o a una depresión insoportable.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Tres gráficas bien elocuentes

Paul Krugman, siguiendo la moda de los últimos días que consiste en decir que la economía española es el principal problema europeo, y que puede llevar al derrumbamiento del euro, ha publicado un bien descriptivo post en su "Conscience of a Liberal" http://krugman.blogs.nytimes.com/2010/02/09/anatomy-of-a-euromess/, que es digno de lectura, y del que copiamos las tres siguientes gráficas:


En las que se comprueba de un simple vistazo (como nos gusta a nosotros) como han ido evolucionando en los años de la EMU diversos parámetros fundamentales para nuestras economías, demostrándose que lo que ha sido bueno para Alemania ha sido nefasto para España, y como, cuando aquí nos creíamos ricos y prósperos, los pobretones de Alemania ajustaban su sistema productivo (salarios y otras minucias) y nos iban comiendo poco a poco competitividad.
Y así nos va ahora; ¿cómo demonios recuperamos el tiempo perdido, con nuestro nivel de deuda, la caida de actividad, el paro, etc., cómo podemos ajustar sin devaluar, y sin un gobierno decidido a ponerse al frente de la tarea, explicarlo y aunar voluntades?